lunes, marzo 27, 2006

Sopa de Miso

Tras probar una fantástica sopa de miso que nos ofreció José me he atrevido a intentarlo este fin de semana. Lo primero fue conseguir la pasta de miso (una mezcla de soja y arroz fermentada) y las algas wakame (esta vez no le puse tofu).

Las algas se venden deshidratadas, como bolitas de te verde. La verdad es que no creía que crecieran tanto y puse en agua un buen puñado. Al rato parecía la planta de la tienda de los horrores, así que tuve que separarlas en dos cazuelas.

El caso es que la preparación consistió en poner a hervir unas zanahorias, un puerro y una cebolla con las algas hidratadas. No es necesario ponerle sal, pues el miso, como la salsa de soja, ya tiene un sabor intenso. Tras unos 15 minutos le puse las chirlas y lo aparte del fuego. Le añadí dos cucharaditas del miso (que no puede hervir por que “pierde sus propiedades”) ya estaba lista un caldo la mas de reconstituyente.


Así que de cocinero Baldomero tengo una nueva recetita para hacer una sopa en nada.